(Prensa Monte Ávila, 13/07/2025). La Feria Internacional del Libro de Venezuela FILVEN 2025 rindió homenaje a uno de los poetas más singulares y atormentados de la literatura venezolana, José Antonio Ramos Sucre, con la presentación de “Poesía reunida: La torre de timón, El cielo de esmalte, Las formas del fuego”.
El evento, celebrado esta tarde en la Galería de Arte Nacional, conmemoró el centenario de la publicación de La torre de timón, reuniendo las tres obras principales del autor cumanes en una edición especial de Monte Ávila Editores.
La presentación, que buscó rescatar la trascendencia de un poeta a menudo incomprendido en su tiempo, contó con las intervenciones de Gladys Ortega y el escritor Carlos Roche.
Gladys Ortega, en representación de Monte Ávila Editores, destacó el esfuerzo de la editorial —la más antigua del país— por consolidar la obra de Ramos Sucre. “Este libro reúne tres libros en uno”, explicó Ortega, señalando la inclusión de La torre de timón, El cielo de esmalte y Las formas del fuego. La obra no solo celebra el legado del poeta, sino que también sirve de referencia para el premio literario Las Formas del Fuego, reconocido galardón de la editorial.
Ortega subrayó la complejidad de Ramos Sucre, un hombre de vasto conocimiento, doctor en ciencias políticas, abogado, diplomático y políglota, que dominaba nueve idiomas. Sin embargo, su brillantez estuvo marcada por una lucha implacable contra el insomnio, condición que, según Ortega, definió sus últimos días.
Un punto emotivo de la presentación fue la lectura de un fragmento del ensayo de Tomás Eloy Martínez, incluido en la colección Ante la Crítica, que aborda los últimos momentos del poeta. El texto de Martínez, captura la esencia de Ramos Sucre como un hombre que, atormentado, prefirió tomar una decisión final, alejándose del “sucio cadáver del insomnio hacia un cielo olvidado”.
A pesar de la considerable crítica y estudio, dedicado a Ramos Sucre a lo largo de las décadas, Roche enfatizó que el poeta sigue siendo, en gran medida, “poco comprendido”. Ramos Sucre, un voraz devorador de libros desde la infancia, se formó como un polímata autodidacta, estudiando derecho durante el cierre de la Universidad Central y desempeñándose como traductor e intérprete en la Cancillería debido a su dominio de lenguas.
Roche también abordó la ruta del insomnio que llevó a Ramos Sucre por las noches de Caracas antes de que su nombramiento como cónsul en Ginebra agudizara su tormento. Las “cartas desesperadas” que escribió desde Europa revelan una fase poco conocida de su vida, culminando en su trágico fallecimiento en 1930 a los 40 años.
Esta nueva edición de Monte Ávila, presentada en la FILVEN 2025, no solo celebra la obra literaria de José Antonio Ramos Sucre, sino que también reintroduce al público la vida de un hombre cuyo genio y sufrimiento marcaron un hito en la literatura venezolana.
foto: Omaoso

