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Guayaquil
De Horacio Alberto López
«La gesta del general San Martín, cruzando los Andes con su ejército, fue una hazaña militar tan o más grande que la de Aníbal Barca, el joven comandante en jefe del ejército cartaginés, quien traspuso los Pirineos y los Alpes». Con estas palabras llenas de admiración inicia el autor esta crónica histórico-novelesca sobre la obra del Protector del Perú, el argentino José de San Martín, quien, al igual que nuestro Simón Bolívar, ofreció sus mayores esfuerzos, su juventud, su salud a la causa de la libertad de América, recibiendo a cambio la envidia, la ingratitud y la persecución de sus compatriotas. San Martín, a quien, «Paradójicamente, los realistas no lo podían derrotar, pero el fuego amigo mellaba su voluntad y capacidad demando. Realmente sentía un gran cansancio, al que se sumaban sus males físicos…», falleció en el exilio, al igual que nuestro Libertador. Definitivamente, «La revolución es ingrata con sus hijos».
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Happy
De Miguel Ángel Pérez Pirela
Nuestra música, nuestra vida y nuestra cultura cursan este eterno triángulo: el bolero, o sea la sensualidad; la ranchera, o la rabia; el tango, o la resignación. Tesis, antítesis y síntesis: la Santísima Trinidad del subdesarrollo. Pero todo trío aspira a la condición de cuarteto: las cicatrices del alma sólo se curan con la música y la práctica del desenfreno: salsa, mambo, cabilla, comparsa, rumba, batá, candomble, gaita. El lósofo, saxofonista, comunicador e influencer marabino Miguel Ángel Pérez Pirela no sólo ha recorrido vital y literariamente la cuadratura de este triángulo: su narrativa es cada vez más una experiencia orgiástica, donde todo lo imposible es posible y cada página exacerba el asombro. Ingresar en Happy es acelerar hacia la estética del torbellino, nuestra identidad, nuestra alma, o sea el Caribe. No digas que no te lo avisé, lector. Feliz viaje.
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Historias imposibles
De Gabriel Jiménez Emán
Gabriel Jiménez Emán nos invita a un viaje sideral por los universos de la memoria, lo fantástico, la mismidad, la fragmentación, como forma de ejercer de zapador contra los puentes de una «realidad» que hastía, agobia, asfixia como una hostia envenenada y conduce a algo que no satisface ni presenta ninguna solución digna al ser humano; una realidad a la que —pensando con el budismo— no cabe más que desearle un renacimiento mejor; o descubrir —como Cortázar— una «realidad otra»
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La edad de la presbicia
De Elizabet Jorge
La edad de la presbicia no es un libro amable, menos aún complaciente. Las criaturas que pone en escena Elizabet Jorge pueden encontrar cómodamente a la vuelta de cualquier esquina, pueden ser nuestros vecinos o nuestros amigos; los sucesos que ellos viven son historias de por aquí nomás, que se confunden con nuestras propias historias. Dicho así, podría suponerse que son textos regidos por el costumbrismo. Nada más lejos de la verdad: precisamente, una de las notables virtudes de Elizabet Jorge es poner al revés ciertas historias sospechadas de costumbristas, dar una vuelta de tuerca con esos textos y lograr que se inscriban en la alta literatura.
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La piel del lagarto
De Jorge Rodríguez Gómez
Salvo por la aislada y luego soterrada ocasión de haber obtenido el consagratorio premio cuentístico de El Nacional en 1998, con un relato de formato policial que se incluye en el presente libro, Jorge Rodríguez Gómez ha sido hasta ahora un narrador inédito. La tres partes de “La piel del lagarto. Cuentos reunidos” recogen su trabajo silencioso de aquellos años y los posteriores, reivindicando el lenguaje de una libre naturalidad donde coinciden y transitan de uno al otro el coloquialismo
más crudo, la sutil ternura amorosa y la descripción sucia y crítica, nauseante a veces, de la Venezuela vivida a fines del siglo XX. -
Me haré de aire
De Laura Antillano
Los catorce relatos que componen este libro son una muestra fiel del estilo único y personal que ha convertido a Laura Antillano en la escritora más destacada del panorama literario venezolano de los últimos tiempos. En ellos reconocemos su escritura poética, capaz de conmover al lector con la sencillez de su lenguaje. Esta selección realizada por la propia autora es una invitación a penetrar en ese mundo acogedor (y sobreacogedor) que componen sus historias, creadas como un retrato intimista y delicado que traduce el oficio literario vivido desde la necesidad vital.
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Monteagudo
De Horacio López
La valentía, el honor, la lealtad y la inteligencia de Bernardo Monteagudo, uno de los más importantes personajes protagonistas de la gesta emancipadora americana, se relatan a través de la prosa puntual y apasionada de Horacio Alberto López. Este escritor adopta, nuevamente, la forma de la novela histórica para relatarnos, como resultado de una meticulosa investigación documental, los hechos que marcaron el devenir de la independencia suramericana. Nuestra casa editora, una vez más, incluye en su haber la pluma de este pensador, para compartir con sus lectores la propuesta novelada de la vida de Monteagudo, defensor y ejecutor a favor de los procesos independentistas en el Río de la Plata, además de admirador del Libertador Simón Bolívar, con quien compartió momentos determinantes para la historia del continente.
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Nochebuena negra
De Juan Pablo Sojo
Nochebuena negra representa el grito africano vivo en América. Escrita en 1930 y publicada en 1943, destaca, sin embargo, junto a novelas como Doña Bárbara y Las lanzas coloradas, publicadas en la misma época aunque con aspiraciones literarias distintas. Juan Pablo Sojo construye una narración donde la armonía entre naturaleza y hombre, a través de la cadencia y sonoridad del lenguaje, brinda a su prosa un erotismo que desborda en las noches de repiques de tambor. Entre voces y saberes ancestrales, en los cacaotales barloventeños, se cosechan anhelos y frustraciones de hombres y mujeres que exponen la dramática vida de peones bajo el dominio de los terratenientes, signos de una Venezuela del siglo XIX, cuya huella dolorosa se prolonga hasta abarcar todo el período gomecista.
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Ojos que no ven
En la sala de redacción de una revista amarillista en la Buenos Aires de la década de los años noventa, el periodista Raúl Benavides se obsesiona con un caso dado por resuelto: un adolescente se suicidó al lanzarse desde lo alto de la azotea del edificio de un aristocrático club, cuyos miembros que ostentan su membresía son ministros e importantes empresarios. Benavides, que en un principio cumple las órdenes de escribir reportajes que eleven las ventas del semanario, pronto es censurado por sus superiores cuando este descubre que entre los intereses comunes de los prestigiosos cofrades se incluye la pedofilia. Es así como Benavides, fiel a sus ideales de justicia, se ve envuelto en una investigación a motu proprio que oscila entre una familia disfuncional, una atractiva maestra de Literatura y perspicaces elucubraciones con su amigo, hasta dar con el amenazante cancerbero del enigmático y kafkiano club. Vicente Battista, en una narración trepidante e irónica, nos presenta este emocionante y conmovedor thriller policiaco ambientado en el ocaso del menemato, con un lenguaje lleno de imágenes cinematográficas y referencias a grandes películas.
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Si tú me miras
De Laura Antillano
Un libro tierno, alegre, original, moderno, magnifico en más de un sentido, que gusta a los jóvenes, una novela de amor con trasfondo de denuncia social, temas ecológicos y tramas paralelas de cierto aire misterioso o de suspenso; que trata de una mujer divorciada, que se agobia por el trabajo y los avatares de la vida moderna, va de vacaciones a la Isla de Margarita con sus dos hijas adolescentes, chicas modernas y de temperamento vivo y audaz. Los que eran unos simples días de playa, se complican con hallazgos que hacen una narración entretenida y de gran ritmo.
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Voces de fondo
De María Elvira González
Tres mujeres —Cleotilde, Candelaria y Vera— son las narradoras y protagonistas de una historia a través de la cual, María Elvira González nos descubre el ámbito político vivido y relatado desde la intimidad de sus relaciones personales. Más que ambientar, esta obra recrea con extraordinario realismo la Venezuela de la década de los treinta y cuarenta: la fundación del partido AD y su posterior sectarismo, la persecución política, el golpe de Estado a Rómulo Gallegos, el intervencionismo estadounidense y la explotación petrolera, el asesinato de Carlos Delgado Chalbaud, hasta el inicio de la dictadura perezjimenista. La maestría de la autora se hace evidente en su destreza en el manejo de la polifonía narrativa, en la uidez del lenguaje (sencillo —más no simple— y, al mismo tiempo, lírico y confesional) y en la construcción de un relato femenino e intimista ágilmente ensamblado con el contexto histórico.
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Zona de tolerancia
De Benito Irady
Una imagen nos define en el mundo: los venezolanos vamos por la vida montados no en una alfombra sino sobre barriles de una sustancia aceitosa bautizada por algunos como «oro negro» y por otros como «excremento del diablo». Desinflada la fantasía, no nos apena constatar que acerca del petróleo lo ignoramos todo, o casi todo. Las guerras terminales que se avistan y presentan ya en el horizonte de este siglo XXI se hacen y se harán en su nombre.
Benito Yrady esboza en Zona de tolerancia un magnífico retrato, poético y terrible, de los contrastes en las condiciones de vida que desde su comienzo genera y ahonda entre nosotros la explotación petrolera. Publicados inicialmente en 1978, estos relatos no pierden vigencia, y sus personajes insisten en hablarnos casi tanto como nosotros insistimos en no escucharlos.
